Es toda una ceremonia
A él le gusta encontrar
la casita temperada,
que al entrar salga el aroma
de la comida caliente,
puede ser una cazuela
con olores a tomillo
unas hojitas de albahacas
y una pizca de merquén.
Quiere la mesa servida,
como si fuera una fiesta,
que la cazuela olorosa
se espolvoree en cilantro,
y el calor de la familia
que nos gusta a toda edad.
El tal vez quiere volver
a la edad de la niñez
donde mamá lo esperaba
con su plato preferido,
y sabía que al entrar
destaparia la olla,
"deja eso intrucete,
no te vallas a quemar".
Muchas veces he pensado,
que pasamos a ser las madres,
y confunden el cariño
que le dan sus compañeras.
Es para mi un homenaje
hacer esta ceremonia
cuando él regresa a almorzar.
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